No hay fórmula química,
ni metáfora retórica.
No hay explicación ni síntesis.
No hay atajos, ni punto de retorno.
Somos como la cuadratura del círculo:
irresolubles e inesperados.
Somos la mecha y la pólvora
de una combustión espontánea
Tan tóxicos y tan insanos.

asco de imagen, gloria de poema!
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