martes, 2 de agosto de 2011

Fantasmas


¿Dónde está el mundo de los cuentos de papel? Aquellos que de pequeños nos enseñaron que el bueno siempre gana y el malo acaba en el lugar que le corresponde. Aquellas historias  de "felices para siempre”, donde los besos de despedida estremecían cada articulación y siempre existía un tal para el cual. Aquellas donde tras la tormenta llegaba la calma, y donde los puntos y finales siempre iban seguidos de puntos suspensivos. Esos cuentos donde las metas eran excusas para soñar y los sueños metas que alcanzar. 

Y ahora, a mis ya más de veintitrés, no alcanzo a entender como ser buena persona en este mundo te convierte en blanco fácil y la maldad te puede abrir tantas puertas. No entiendo cómo nos perdemos hasta desaparecer, como existen personas que pasan por tu camino sin dejar huella y como otras son tan especialmente insustituibles. Me aterra que tras una tormenta venga otra, que las estaciones se den paso sin inmutarme y que soñar despierto, a la larga, produzca un grave desgaste para el corazón.  Pero sobre todo, lo que nunca podré entender es por qué las segundas partes nunca fueron buenas y aún así, nunca nos cansamos de intentarlo. 

Lo único que me queda claro es que ahora los fantasmas ya no viven sólo debajo de nuestra cama.

5 comentarios:

  1. Que bonito...tienes mucha razon en todo.
    Quiza darse cuenta de todo eso significa "madurar",pero hay que intentar no perder la esencia y seguir creyendo en cuentos de hadas...

    Y aunque es verdad que los buenos suelen ser blanco facil de muchas maldades,siempre hay muchas puertas abiertas. Y, al final,siempre hay finales felices :)

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  2. soniar no desgasta el corazon creo que le da vida, te imaginas si nos quitaran ese placer!!!
    a veces lo que vemos nos agria pero con un poco de azucar todo es de color!!


    una sonrisa que cree que hay fantasmas buenos debajo de la cama!

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  3. ¿Qué hay de eso de que "todo en esta vida se paga"? Porque los malos no están pagando...

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  4. Llega un momento en el que se deja de vivir en un cuento de niños, para pasar a vivir en tu propio cuento. Esto no es ni bueno ni malo, siempre que seas consciente de que es tu propio cuento, y tú y solo tú escribes y borras las cosas que aparecen o dejan de aparecer.

    Lo bonito de hacerse mayor es el intentar no perder los sueños que se tenían de niño.

    Pd: Me encanta buestro blog!!!!!

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